lunes, 17 de junio de 2013

10 lecciones de liderazgo al estilo John F. Kennedy

La vida de Estados Unidos estaba conmocionada, era el 22 de noviembre de 1963. A las 12:30 horas, la persona más importante de este país desfilaba por las calles más importantes de Texas; en medio del bullicio, los disparos se dejaron escuchar. El presidente John F. Kenndy había sido atacado tras una visita política al estado. Media hora después, los medios daban la noticia: el presidente había muerto.
Nunca se había visto un fenómeno parecido en ese país, la gente lloraba impactada mientras escuchaba la noticia por la radio o la televisión, su líder más representativo había muerto. Para muchos especialistas, la muerte de John F. Kennedy ocurrió en el momento y espacio adecuados para la historia de EU y resultan indiscutibles su carisma y liderazgo para gobernar.
Reconocido como el segundo mejor presidente de este país, sólo por detrás de Washington, John F. Kennedy dejó un legado que ha sido motivo de estudio y tema de publicación para muchos especialistas: su liderazgo.
¿Cuáles fueron los principios que inspiraron el estilo de poder de este personaje? ¿Cuáles fueron sus claves de éxito?  En su libro “El liderazgo a través de la historia”, Nacho Soriano, conferencista e historiador nos habla sobre cuáles fueron los principios que impulsaron la reputación e historia de este personaje que bien podrías analizar para implementarlo en tu propio liderazgo y en tu negocio.
Las diez claves para ser un buen líder, de John Fitzgerald Kennedy
1.- Sentido de Pertenencia. Orgulloso de ser estadounidense y de pertenecer a una de las familias más polémicas de ese país, John F. Kennedy era el representativo de un hijo amado y responsable.
Para un buen líder, sentirse identificado con su organización y sentir que pertenece a ella y su cultura organizacional, es primordial para caminar en un solo sentido. De esta forma las ambiciones profesionales del líder irán de la mano con las ambiciones productivas de la empresa.
2.- Independencia. Su historia política fue polémica desde sus inicios. Sabía que depender de un partido lo marcaría por toda su historia, al analizar los contras de esta decisión, este personaje decidió financiar, por sí solo, su primera campaña política. Estos aires de independencia lo marcaron como un personaje político diferente a lo que estaba acostumbrada la sociedad demócrata.
Un buen líder va encaminado con los objetivos organizacionales, pero siempre tendrá marcada su personalidad y carisma, esto es fundamental para imponer su figura.
3.- Cautela. Para John F. Kennedy las formas eran lo primero. Su figura pública cautivó la visión de toda una nación gracias, en mayor parte, al reflejo de una prensa anonadada. Años después de su fallecimiento, las historias turbias de la familia presidencial se dieron a conocer, sin embargo, el poder de liderazgo que había dejado fue más fuerte que aquellas historias.
Un líder debe ser cauteloso con sus colaboradores, clientes, proveedores y socios. La vida profesional debe estar por encima de la personal a la hora de hablar de negocios, para un buen líder, es importante separar estas dos personalidades sin dejar de ser humano.
4.- Comunicación. Para muchos fue el momento decisivo para colocarse en la Casa Blanca. El debate presidencial antes de las elecciones fue fundamental para crear una conexión con su gente. De acuerdo con Soriano, su capacidad de oratoria y no verbal (mirada directa a la cámara, actitud con energía y confianza) derrotaron a su contrincante Nixon.
La comunicación es fundamental en una compañía, la retroalimentación constante y efectiva debe de existir en todos los rangos, de esta forma, la visión de la organización será transmitida a todos sus integrantes.
5.- Trabajo en equipo. “Un hombre inteligente, lo es, porque se rodea de gente más inteligente que él” comentó Kennedy en algún momento de su vida política. Para este líder, rodearse de gente preparada era la clave para encontrar la solución a los problemas.
En una organización, la preparación constante de sus colaboradores asegura el éxito de la empresa. Para expertos en temas de RRHH, el trabajo en equipo es primordial para la toma correcta de decisiones.
6.- Preparación. El trigésimo quinto presidente de EU era reconocido por sus amplios conocimientos, su capacidad de aprendizaje y su postura galante. Era una persona que se empapaba de información y que sabía decir lo correcto en el momento adecuado.
Para la formación de un buen líder, la preparación continua es fundamental. Sabe lo que sucede dentro y fuera de su empresa dará inmensas ventajas en la competencia del mercado.
7.- Innovación. Así de sencillo, sin Kennedy el hombre no hubiera llegado a la luna. Desde sus inicios como presidente, la idea de crear una potencia tecnológica que rebasara a Rusia (país que llevaba la batuta científica en la tecnología del espacio) dominó en su mente.
“Primero, creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir”.
En la actualidad, la innovación es la clave para que una empresa sobresalga de las demás, puedes tener grandes expectativas de mercado, pero si cuentas con ese punto diferenciador, el éxito está asegurado.
8.- Serenidad. Con sólo tres años en el poder, este personaje puso temas sobre la mesa que ningún presidente había tocado hasta ese momento y pasó por situaciones extremas de tensión militar. El peligro de desatar una Guerra Nuclear durante la crisis de los misiles afloró su temple para manejar situaciones extremas.
En una organización, la serenidad de sus líderes a pesar de las adversidades crea confianza y tranquilidad con sus colaboradores, lo que desencadena en compromiso y productividad.
9.- Sentido del humor. “No cabemos todos en el refugio de la Casa Blanca, por lo que tendremos que buscar entre todos otra solución”, comentó durante una reunión con su gabinete para hablar sobre la crisis de los misiles.
Muchos expertos aseguran que todo depende de la personalidad del personaje, sin embargo, el carisma también es una actitud que puede ser alcanzable. Para los líderes en las organizaciones, ambas son fundamentales para identificarse con su gente.
10.- Humildad. Para distintos autores, esta característica fue fundamental para construir la imagen que hasta estos momentos impone. Su sencillez ante los medios, su trato directo con la gente hicieron de este personaje algo legendario. Para un líder, es una cualidad que debe estar en su lista para perfeccionar.

Fuente: Altonivel

lunes, 10 de junio de 2013

Los líderes inflexibles desmotivan su fuerza de trabajo

Los líderes que, a nivel global, muestran una combinación de estilos de liderazgo demasiado rígida, desmotivan a los empleados y obstaculizan el desempeño organizacional, según un nuevo estudio de la consultora de gestión global, Hay Group. El estudio se basa en un análisis de 95.000 líderes en más de 2.200 organizaciones de todo el mundo.

Mientras que un buen líder es flexible y capaz de adaptarse a cada situación, un tercio (36% ) de los dirigentes ha aprendido sólo a mostrar un estilo de liderazgo, en comparación con una cuarta parte (26%) que es capaz de adoptar uno o más estilos, según el contexto.

Como resultado, los entornos de trabajo en todo el mundo están sufriendo, en más de la mitad de los casos (55%), líderes que crean climas desmotivantes. Por el contrario, sólo el 19% de los líderes están fomentando lugares de trabajo de alto rendimiento.

Por zonas, los líderes en EMEA (Europa, Oriente Medio y África) son los menos flexibles, y sólo uno de cada cinco (22%) es capaz de utilizar la combinación recomendada por la consultora de cuatro o más estilos de liderazgo. En consecuencia, casi tres quintas partes (57%) están creando climas desmotivantes.

Además, dos tercios (66%) de los líderes asiáticos crean climas desmotivadores, siendo así la segunda peor región del mundo en este sentido, donde sólo una cuarta parte (24%) ha dominado cuatro o más estilos de liderazgo.

En el otro extremo, los líderes norteamericanos crean los ambientes más positivos de trabajo, y aún así, todavía hay margen de mejora. Menos de la mitad (49%) de los trabajadores afirman que el clima organizacional es desalentador.

Ruth Malloy, directora general mundial de Liderazgo y Talento de Hay Group, afirma que el comportamiento de un líder es el factor más importante que influye en el trabajo en equipo. “El buen liderazgo tiene poder para dar energía, involucrar y motivar al personal a hacer un esfuerzo extra para su organización. En cambio, la falta de liderazgo tendrá el efecto opuesto, creando un ambiente desalentador que conduce con el tiempo a la alta rotación de personal y las frecuentes ausencias”.

“En momentos en que las organizaciones de todo el mundo están buscando cómo mejorar el rendimiento y obtener lo mejor de su gente, es preocupante descubrir cómo los líderes políticos no están creando los climas que sus países necesitan para prosperar”, añade Malloy.

viernes, 7 de junio de 2013

7 beneficios de ejercer un liderazgo ético

liderazgo etico
Un gerente debe enfocarse en los aspectos del día a día, en el mantenimiento del departamento, en su equipo u organización para que funcione sin problemas.

Esto incluye asegurarse de que el departamento cuente con personal adecuado.

Un líder, por el contrario, debe ser capaz de establecer metas y aspiraciones para el equipo, motivar e inspirar al grupo, etc.

Siendo realistas, los gerentes deben ser capaces de hacer ambas cosas.

Deben inspirar y motivar y deben asegurarse de que la empresa funcione de manera eficaz.

El gran reto para la mayoría de los gerentes es pasar suficiente tiempo y centrarse en las funciones de liderazgo sin llegar a ser totalmente consumidos por las operaciones del día a día del equipo. Y darle al equipo la atención y el cuidado que se merecen es crucial para el éxito de una empresa.

Los 7 beneficios del liderazgo ético, y eficaz, por los que los gerentes debieran de plantearse muy seriamente el convertise en líderes.

1. Una mejor imagen pública de la organización,

2. Restauración o mejora de la confianza de los inversores.

3. Prevención y reducción de las sanciones penales.

4. Prevención de demandas civiles de los empleados.

5. Mejorar la retención de empleados.

6. Mejorar liderazgo de mercado a través de una mayor satisfacción del cliente.

7. Dar el ejemplo a los demás en el mercado


Vale la pena ejercer un liderazgo ético, siempre será reconocido y recompensado.

Fuente: Socialetic