lunes, 29 de octubre de 2012

4 tipos de líderes: ventajas y desventaja


Descubre con qué estilo de liderazgo te identificas y cuáles son sus fortalezas y debilidades al dirigir una empresa.

Te presentamos los cuatro principales tipos de liderazgo que existen en las organizaciones y cuáles son sus fortalezas y debilidades. ¿A cuál perteneces tú?

Por Gwen Moran

Conductor

Este tipo de líder se diferencia por ser directo y por tener una sensación de urgencia y de enfoque en los resultados. Son personas que quieren ganar y seguido toman decisiones rápidas para mantenerse competitivos. Los conductores son los líderes que manejan el cambio, valoran las nuevas ideas y no le temen a la confrontación. Finalmente, son los que hacen que las cosas pasen.

Ten cuidado de: Los conductores pueden caracterizarse por ser difíciles o egocéntricos. La impaciencia y el constante deseo de seguir puede llevarlos a tomar decisiones apresuradas o a cometer errores. Si eres de este tipo, te recomendamos relajarte y que dejes de esperar que todo el mundo trabaje a tu mismo ritmo.

Influenciador

Si tienes a alguien optimista, motivador y buen comunicador en tu equipo, probablemente has encontrado a un influenciador. Este tipo de líderes suelen ser entusiastas y simpatizar con las demás personas. Les gusta ayudar y motivar a otros y tienen una habilidad natural para lograrlo.

Ten cuidado de: Los influenciadores pueden ser demasiado platicadores y tener problemas para mantenerse concentrados. También pueden ser desorganizados y fácilmente dejarse persuadir por otras personas. Por ello, deben ser muy cuidadosos para no permitir que sus relaciones o miedos sean obstáculos para tomar buenas decisiones.

Empático

Estables y serenos, los líderes empáticos tienden a ser el pegamento que mantiene unido al equipo. Es difícil lograr que pierdan el control y suelen ser muy leales con las personas que los rodean. Son pacientes, confiables y crean una sensación de calma y estabilidad.

Ten cuidado de: Ese mismo temperamento que hace que los líderes empáticos ejerzan una influencia tranquilizadora también puede llevarlos a la indecisión y la complacencia. A ellos les molesta la confrontación por lo que tratan de evadir ciertas situaciones. Asimismo, el temor a los riesgos también puede afectar su liderazgo.

Análitico

Inteligentes, analíticos y seguidores de las reglas, este tipo de líderes son los que se enfocan en los detalles, hacen preguntas y no permiten que haya ni el más mínimo error, lo que asegura la calidad y eficacia de sus decisiones. Su ritmo por lo general es más lento que el de las otras clases de líderes, pero el trabajo queda bien hecho desde la primera.

Ten cuidado de: Los líderes analíticos pueden sufrir de “parálisis de análisis” lo que hace que su perfeccionismo afecte la toma efectiva de decisiones. Pueden ser temerosos de los errores y de las críticas a su trabajo, por lo que quieren asegurarse de que tienen toda la información para llevar a cabo una tarea. Pueden ser percibidos como micro-dirigentes y necesitan estar conscientes de cuando sobre piensan una situación y en lugar, deben actuar.  

lunes, 22 de octubre de 2012

¿Cómo piensa un líder?


Descubre cómo tener una mente positiva y mejorar las creencias que tienes de ti mismo, ¡aumentará tu posibilidad de éxito!

Como empresario, diariamente te concentras en los detalles para llevar a tu negocio al éxito. Seguramente, estás constantemente preocupado por tus metas de ventas o por tu siguiente reunión con clientes. Entre este caos, es fácil olvidar los intangibles --como tus creencias-- que juegan un papel importante para alcanzar el éxito. Los emprendedores más exitosos comparten ciertas creencias que les ayudan a perseverar mientras crecen sus negocios.Estos cuatro tips te ayudarán a promover una mentalidad positiva y aumentar tus posibilidades de éxito.

Por: Nadia Goodman

1. Confía en que te adaptarás a nuevos retos. Los emprendedores exitosos enfrentan la incertidumbre con confianza. Cuando se encuentran ante un reto poco o nada familiar, piensan en situaciones similares que han logrado superar antes o en las habilidades que podrían aplicar. "Enfócate en las habilidades que tienes y aplica tu conocimiento general en todo lo que se te presente en el camino", dice Matthew Della Porta, un psicólogo y consultor organizacional.

Si te concentras en tus aptitudes o en tu capacidad de aprender otras nuevas, te sentirás menos abrumado.

2. Atribuye tu éxito al trabajo duro, no a la suerte. Los líderes exitosos creen que sus logros son el resultado del trabajo duro, y que no son solamente circunstanciales. "Eso es un resultado de la eficacia personal", afirma Della Porta, haciendo referencia a la gente que cree que ha trabajado duro confía en su habilidad de manejar nuevas habilidades.
Los líderes que se sienten confiados de su capacidad para aprender son más aptos de perseverar a través de los retos, por muy difíciles que sean, incrementando las posibilidades de triunfar.

3. Cree que eres único. Los grandes entrepreneurs se paran en los hombros de los gigantes, mientras que los líderes exitosos favorecen su individualidad. En otras palabras, ellos no intentan ser "el próximo Steve Jobs". Para ser exitoso, aprende de la gente que admiras pero no intentes imitarla.

"Necesitas enfocarte en ser el primer tú, no el siguiente alguien más", dice Della Porta. Si adoptas tus fortalezas únicas, entonces es más probable que logres destacar en una industria, sin importar qué tan competida esté.

4. Reta a tus creencias negativas. Si quieres triunfar, debes sacar las creencias que podrían estarte deteniendo. "La gente tiene una tendencia a auto-mutilarse", asegura Della Porta. Por ejemplo, un ejecutivo que cree que no alcanzará las metas de ventas es más susceptible a priorizar otras tareas, lo que le da una excusa para su mal desempeño. Por lo tanto, su creencia se convierte en una profecía.

Identifica cuáles son los objetivos o las actividades que te están estancando y modifica tus pensamientos acerca de ellos. Reta a cualquier creencia negativa recordándote a ti mismo que tendrás éxito si te esfuerzas. Cuando tus creencias son sólidas y positivas, tus acciones promueven el éxito.

lunes, 15 de octubre de 2012

5 Condiciones humanas a tomar en cuenta para mejorar tu liderazgo


John Maxwell ha sido un prolífico autor de libros sobre este tema y tiene uno titulado Seamos Personas de Influencia, en el cual presenta unas ideas muy valiosas para cualquiera que desempeña una posición de supervisor o liderazgo en un equipo u organización.

Para mí estas ideas de Maxwell tienen una pertinencia adicional, porque refuerzan el concepto de "cliente interno" que vengo promoviendo desde hace muchos años.

Al poner en práctica estas consideraciones, es inevitable que tu liderazgo mejore de manera inmediata:


1. Todas las personas quieren llegar a "ser alguien".

Es parte de la naturaleza humana. La búsqueda, el aprendizaje y el deseo de superación. Muchos lo llaman "éxito", pero también lo puedes considerar como "la aspiración a ser mejor persona" o mejor profesional, lo cual tiene implícita la satisfacción de la auto-realización.

Por supuesto, para cada persona el significado de esta aspiración de "éxito" es diferente. Cada quién tiene su propia noción de superación y de las metas que quiere alcanzar como ser humano. En una persona ambiciosa se nota más, pero hasta en quienes son más modestos o tímidos, existe esta llama.

De manera que todo líder que tome en cuenta esto, le será más fácil encontrar el camino para inspirar a sus seguidores, aceptando y apreciando la condición individual de este deseo. Las personas seguimos con más gusto a quienes nos hacen sentir valorados.

2. La mayoría de la gente no tiene fe en sí misma.

Por diversas razones. Unas relacionadas con toda una trayectoria de vida; otras por las condiciones de su entorno; otras no tuvieron un líder que les mostrara su propio potencial y sus oportunidades de crecimiento. En fin, la falta de credibilidad y confianza en uno mismo es quizás el mecanismo de "auto-saboteo" más importante que tenemos que enfrentar y superar.

En este sentido, los líderes (sean padres de familia, jefes, maestros o amigos) tienen la fantástica oportunidad de motivar y hacer sentir a sus "seguidores" que ellos tienen su propio valor y todo el potencial para alcanzar cualquier meta, aunque hayan personas que tengan más experiencia o lo hagan mejor en un momento determinado.

Si nos comparamos con otros, desde la perspectiva de lo que aún no tenemos, entonces nos paralizamos y no nos atrevemos a dar los pasos necesarios para lograr nuestros sueños. No son las dificultades las que derrotan a las personas, sino las mismas personas cuando pierden la fe en sí mismas.

3. Mucha gente no cuenta con alguien que tenga fe en ellas.

Especialmente en el inicio de nuestros proyectos, de corto o largo plazo, de vida o trabajo, simplemente necesitamos a alguien que nos haga sentir que tiene fe en nuestra capacidad de lograr lo que nos proponemos. Ésta es la esencia de la labor de un líder, en cualquier condición.

Mucho más que una palmada en la espalda o unas simples palabras de apoyo, el líder ayuda a que la gente visualice mejor sus particulares razones para tener fe en sí mismas. Líder, maestro, tutor o "coach", es sinónimo de brújula de fe. Ésta nos da el norte, pero el trayecto lo hacemos nosotros.

El reto no es sólo ayudar a que la gente crea y confíe en sí misma, sino a mantener esa llama encendida, ya que siempre encontraremos diferentes obstáculos que intentan socavar nuestra autoconfianza y autoestima. Un verdadero líder nos ayuda a descubrir esa llama en nosotros mismos y no solamente en los demás o en factores externos.

4. La mayoría notamos cuando alguien tienen auténtica fe en nosotros.

Hay tanta escasez de fe, credibilidad y confianza en la sociedad contemporánea, que cuando alguien nos hace sentir que de verdad cree en nuestro potencial, lo notamos enseguida. El líder que lo logra, se destaca como persona y conquista nuestra mejor disposición y lealtad.

Por supuesto, esa persona en posición de liderazgo, tiene que ser auténtica, consistente, honesta y sincera con nosotros. No es suficiente que nos diga generalidades y clichés de motivación. Debe conocernos como individuos y debe comprender nuestras verdaderas inquietudes. Desde este ángulo, pueden ayudarnos mejor a que veamos nuestras oportunidades y el potencial para aprovecharlas.

Un líder que tiene conciencia de esto y que tiene auténtica fe en la gente, sabe que su objetivo no es que sus seguidores sean igual a él, sino que busquen ser mejores que ellos mismos.

5. Estamos dispuestos a hacer mucho por quienes tienen fe en nosotros.

Éste es el principal capital de base para todo aquel que desea desarrollar su liderazgo e influir positivamente en la gente.

Como dije antes, hay tanta escasez de líderes que de verdad confían en sus seguidores, que cuando encontramos a uno, hacemos cosas increíbles por responder de manera constructiva a sus expectativas en nosotros. Nos volvemos sus "fans" y movemos cielo y tierra para demostrar que su fe en nosotros no es en vano.

El líder que se ocupa, de manera constante y sistematizada, de expresar credibilidad y confianza por nosotros, más temprano que tarde cosecha lo mejor de nosotros, como personas o profesionales. Al proporcionarnos auténtica fe, ese líder nos da y nos hace sentir lo que casi nadie da en la actualidad.

Jefes, supervisores, maestros, padres de familia y amigos que toman en cuenta estas condiciones humanas, pueden conseguir mejorar su liderazgo muy rápidamente. Lo que a su vez los lleva a conseguir que sus seguidores liberen todo su potencial de trabajo, de creatividad, de comunicación y de compromiso con su propia superación personal.

Fuente: Degerencia

lunes, 8 de octubre de 2012

Coaching: Claves para un liderazgo eficaz


En un entorno tan turbulento, flexible y disperso como el actual, el liderazgo y la persona son las claves de una nueva era empresarial. El coaching es la herramienta que permite convertir a los managers de hoy en los líderes del mañana.

Por: Marcelo Berenstein

El liderazgo y la persona son las claves de una nueva era empresarial. Los directivos tienen que asumir como objetivo estratégico tanto personal como corporativo el auto-desarrollo y el aprendizaje. Además, han de hacerlo en un entorno frenético en el que el tiempo es cada vez más escaso y precioso. El coaching es lo que permite al directivo aprender “transformativamente” en el trabajo y mejorar éste.

A medida que el liderazgo sustituye a la gestión y el aprendizaje a la educación, el coaching emerge como la vertiente accesible de la estrategia. Se trata de un marco práctico que favorece el desarrollo de una estrategia que ya no está circunscrita a selectos círculos organizativos, sino que se renueva constantemente a medida que la totalidad de la empresa se mueve simultáneamente para adaptarse a objetivos cambiantes. El mejor vehículo para reducir el riesgo de este viaje sin destino fijo es el diálogo del coaching.

El coaching es un diálogo orientado al logro de objetivos concretos, medibles e inmediatos. Se ha puesto de moda porque es una forma natural de liderazgo basado en el diálogo.

Un proceso de coaching exhaustivo comprende ocho pasos:

1. Identificar las características de liderazgo que debe reunir el directivo para su éxito en el puesto.

2. Determinar quién puede proporcionar feedback significativo: compañeros, superiores y subordinados, clientes y proveedores, etc.

3. Recopilar la información. A menudo lo mejor es hacerlo por escrito, anónimamente, con un breve informe elaborado por un tercero externo que se entrega directamente al directivo para que él lo vaya compartiendo con el coach.

4. Analizar los resultados junto con el directivo y clasificar los puntos fuertes y las áreas de mejora.

5. Elaborar un plan de acción. Hay que dar consejos concretos, preferentemente en forma de alternativas.

6. Confrontar al directivo con sus interlocutores, para que este “equipo de revisión” le transmita propuestas adicionales de mejora de las áreas objetivo.

7. Desarrollar un proceso continuado de seguimiento. En el plazo de tres o cuatro meses, se debe realizar una nueva encuesta al equipo de revisión para que indique si ha aumentado la eficacia del directivo en estas áreas.

8. Revisar los resultados y empezar de nuevo. Si el directivo se ha tomado en serio el coaching, los interlocutores constatarán sin duda mejoras.

Repitiendo el proceso trimestralmente se asegura el progreso en las áreas iniciales y se descubren otras nuevas. Los interlocutores del directivo apreciarán el seguimiento y éste se beneficiará de un feedback extremadamente específico que le permitirá mejorar su rendimiento.

Los resultados: objetivo del ‘coaching’
Desde el punto de vista de la empresa, la justificación de un programa de coaching sólo puede ser, en último término, la mejora de los resultados económicos: aumentar los ingresos o reducir los gastos en un determinado plazo.

Esto es lo que logra el coaching estratégico de directivos, además de aumentar la ventaja competitiva futura.

Mediante un proceso continuado de aprendizaje, el coaching estratégico logra que el directivo desarrolle su capacidad de liderazgo para producir los resultados requeridos por la empresa y le ayuda a introducir en su trabajo cotidiano herramientas de feedback, plan de acción, aprendizaje activo y seguimiento centradas en objetivos reales de negocio. La práctica del coaching estratégico ha acreditado resultados efectivos en las siguientes áreas de negocio:

• Fidelidad del cliente: el coaching hace más eficaces a los directivos, capacitándolos y orientándolos para satisfacer mejor al cliente.

• Desarrollo de líderes futuros: el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad y el compromiso de los empleados.

• Retención del personal más productivo: retener a las personas más valiosas es una estrategia competitiva básica en la “guerra por el talento”. Al conjugar estratégicamente el desarrollo profesional y personal del directivo con las necesidades de la empresa, el coaching maximiza las posibilidades de satisfacción mutua de ambas partes.

• Gestión del cambio: el punto de partida del coaching es el conocimiento profundo de quién es y dónde quiere ir tanto la organización como el directivo, para potenciar y conjugar los objetivos y capacidades de ambos. Esta capacitación y coordinación de los directivos al servicio del negocio permite a la empresa actuar de forma más consciente, enfocada y coherente, y mejorar así su adaptación a un entorno cambiante.

lunes, 1 de octubre de 2012

Liderazgo emocional


El liderazgo emocional es aquél liderazgo que incluye el manejo de las emociones de forma efectiva para conseguir liderar con eficacia.

El liderazgo emocional es imprescindible a la hora de liderar porque los seres humanos actuamos básicamente por emociones y a la hora de convencer y motivar tenemos que estimular las emociones.

Por Domenec BF

Cuando lideras es importante que muevas las emociones de la otra persona para influenciarla de tal modo que el liderazgo sea pan comido.

No es lo mismo que alguien haga algo porque eres el que manda que que lo haga porque cree en lo que dices y lo apoya totalmente.

Y si no eres el que manda solo podrás mandar si aprendes a manejar el liderazgo emocional. “vamos aquí” “haz esto porque lo digo yo, por qué es lo mejor” son frases carentes de liderazgo emocional.

Hay personas que con su vocabulario autoritario consiguen mandar a otras personas pero este tipo de mandato crea resentimiento que a la larga es muy negativo y crea además mucha rebeldía. A nadie le gusta el típico amigo marimandón, los amigos suelen quedar hartos de una persona así.

En cambio si logras hacer que otra persona empatice y entienda el asunto igual que tú lo entiendes, lograrás un liderazgo emocional perfecto y la otra persona hará lo que tú quieras.

Las claves del liderazgo emocional

Para desarrollar tu liderazgo emocional deberás convertirte en un maestro del lenguaje corporal y en un mago de las emociones. Saber qué, cuándo y cómo decir las cosas.

No es solo el momento oportuno sino elegir las palabras adecuadas. Tienes que utilizar palabras emocionales y conjuntos de frases que provoquen emociones.

Por ejemplo: “estoy sufriendo” es una estado emocional pero si lo detallamos más:  “Cada noche me cuesta dormir porque me entra mucha ansiedad de no saber qué va a pasar mañana. Me siento agotado, frustrado y cansado, estoy sufriendo mucho”.

Esto ya es un conjunto de frases que ayudan a la otra persona a comprender y entender tu estado de ánimo y de ese modo empatizar. Porque la simple palabra: “sufrimiento” es muy objetiva. Para un enfermo que se ha pasado la vida en hospitales la palabra sufrimiento será muy profunda y seguramente suficiente para que te entienda.

Pero un hombre de 50 años que su máximo problema ha sido no poder ir un agosto de vacaciones pues para él la palabra sufrimiento será irrisoria, no la comprenderá con tanta complejidad como tú y por eso deberás usar más palabras emocionales y frases para que te entienda, comprenda y así podrás liderarlo.

El liderazgo emocional se basa en provocar todas las emociones correctas para influenciar a la persona y liderarla. Para ello hay que calibrar, si bien todas las personas reaccionan parecido a ciertos estímulos, conocer mediante el lenguaje corporal y análisis a la otra persona te permitirá liderarla con mucha más rapidez y efectividad.

Es decir, si intuyes como es Juan sabrás influenciarlo emocionalmente más rápido que si siempre usas los mismos argumentos estándar.

Liderazgo emocional personalizado

Si bien es cierto que cada persona es un mundo todos somos seres humanos con cabeza, ojos, piernas… Por lo tanto si aprendes a ser hábil en el liderazgo emocional te servirá con todo el mundo.

Las personas se creen su propia visión del mundo en base a puro egoísmo. Un policía creerá que dar golpes en una manifestación es bueno porque para eso le pagan. Y un estudiante que se manifiesta por sus derechos creerá que el policía es inhumano.

Hay muchas formas de ver las cosas pero cada persona filtra según lo que le interesa y le conviene. Los brokers que arruinan empresas y hacen caer la bolsa ven bien y moral su trabajo aunque esto no sea así. Los políticos corruptos que abundan por toda España no ven nada malo en lo que hacen mientras esto crea muchos problemas sociales y así tenemos que cada persona ve siempre bien lo que hace sea lo que sea.

Así que para influenciar a alguien solo tienes que hacerle ver emocionalmente, en base a su visión del mundo como son las cosas, para que te apoye y puedas liderarlo.

Si cogieras un policía que ha pegado a un estudiante en una manifestación y le alojaras una semana en la casa del estudiante, que viera los problemas que tiene y demás ese policía probablemente cambiaría su visión de forma radical respecto a ese estudiante y todo ese cambio solo ha sido posible gracias al liderazgo emocional.

Hay miles de fumadores en el mundo pero la mayoría no deja de fumar hasta que les pasa algo que les deja al borde de la muerte. Algunos han tenido 30, 40 o 50 años o más para dejarlo pero lo que no ha conseguido toda una vida lo consigue un fuerte impacto emocional. Es realmente increíble como si sabes activar los mecanismos adecuados de una persona logras que haga lo que tú exactamente quieras y ese es el gran secreto del liderazgo emocional.

Saber que emociones tocar en las personas para provocar esas influencias y cambios que hacen que puedas liderarlas con facilidad. Las emociones son lo que controlan el mundo, pocas personas deciden puramente por lógica porque si fuera así ciertamente el mundo sería mucho mejor.

Una madre defiende a su hijo incondicionalmente tenga este razón o no. La mujer de un político corrupto tolera perfectamente lo que hace su marido. Y la madre de un hijo asesino irá a verlo cada día a la cárcel y apoyarle, haya lo que haya hecho.

Y así todo gira en torno a las emociones. Un trabajador que odia a su jefe lo hace en base a las emociones, una persona que le cae mal otra no le cae mal por cuestiones lógicas, sino por cuestiones emocionales.

Aprender el liderazgo emocional es aprender a activar los interruptores correctos que hacen cambiar de opinión a las personas, es toda una ciencia que sobretodo políticos y medios de comunicación llevan utilizando mucho tiempo para manipular e influenciar la opinión popular.

Pero en este caso tú no usarás el liderazgo emocional para manipular negativamente, sino que lo usarás para liderar de una forma efectiva y radiante dónde conseguirás persuadir a muchas personas..